domingo, 21 de septiembre de 2014

Cantando en el Women´s Choir

He empezado los ensayos con el Women´s Choir de la Universidad de British Columbia.

Somos más de 50 mujeres, con una gran presencia, como siempre en Vancouver, de asiáticas. El coro está organizado por la School of Music, por lo que muchas de mis compañeras reciben los correspondientes créditos en sus carreras.  Todas muy jóvenes, tan sólo otra mujer mayor que es, casualidades, ¡profesora de de Matemáticas! Hay un nivelazo. Muchas son estudiantes de canto o de otros instrumentos y todas saben solfeo. Algunas chinas cantan ópera ¡china!

Los primeros ensayos han tenido una parte un poco tediosa, precisamente debido al aspecto académico de la cuestión: tenían que explicar lo de los créditos, las normas de evaluación etc. De momento estamos con Taylor Bone -una energética Teacher Assistant que nos dirige a la vez que toca el piano. Su misión es de preparadora vocal y para desbravar un poco las obras, a la espera del director oficial que es el profesor Graeme Langager.

De momento hemos ensayado unas cuantas melancólicas canciones del renacimiento inglés muy hermosas y algún negro espiritual. Me encuentro cantando entre ángeles celestiales, es una preciosidad la frescura de sus voces. Tenemos un concierto el 24 de Octubre, pero no sabemos aún sobre qué.

El primer día de ensayo, al terminar, se me acercó una muchacha china -segundo curso de ingeniería informática, 6 años de canto-.  Lo que voy a contar puede sonar a auto-halago, aunque no es más que una consecuencia de lo mayor que me estoy haciendo: la chiquita me confesó su admiración porque yo mantuviera a mis años la pasión y la disciplina por cantar. Que era para ella -como dicen mucho los angloparlantes- "una inspiración". Que ella querría ser así también de mayor. Luego, en un plano más humano, me dijo que llevaba más de un año sin ver a su familia, y que se había pasado llorando los primeros meses en Vancouver. Y que si yo no añoraba España.

Al volver a casa, tarde, había un chico tocando el piano en East Mall. Me paré un rato a escucharle. No recuerdo muy bien cómo es la sensación de libertad, pero en esos momentos la sentí muy cerca.


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